• Miércoles 27 de mayo de 2026

«La forestación ha sido un promotor de la logística»

Preparan la tierra, plantan, podan, ralean, cosechan, cargan, construyen caminos y transportan madera. El presidente de la Asociación de Empresas Contratistas Forestales del Uruguay, Pablo Santini, analiza el aporte de los contratistas que trabajan en el país, sus avances tecnológicos y los desafíos que el sector todavía tiene pendientes.

Detrás de las compañías forestales e industriales más conocidas existe una red de contratistas que realizan gran parte del trabajo de silvicultura y logística del sector. Empresas tercerizadas que gestionan la cadena productiva desde el terreno hasta la logística de carga, manejo de maquinaria pesada y el mantenimiento de la infraestructura en campo.

Los contratistas son un eslabón clave, un actor determinante para el buen funcionamiento de un engranaje complejo, que requiere de mucho trabajo en equipo y ofrece oportunidades laborales en zonas rurales o alejadas de centros urbanos. El presidente de la Asociación de Empresas Contratistas Forestales del Uruguay (Asecfur), Pablo Santini, asegura que las 37 empresas nucleadas en la asociación suman más de 3.500 trabajadores.

“Antes se creía que la forestación ofrecía sueldos bajos y malas condiciones laborales. Hoy se sabe que las condiciones son muy buenas y los salarios, también. Eso nos lleva a los contratistas a profesionalizarnos cada vez más y que cumplamos las exigencias de las certificaciones internacionales”, destaca Santini. “El forestal es uno de los rubros más controlados y eso conlleva a la formalización”, añade. El directivo sostiene que desde la asociación promueven “la ética laboral, el cumplimiento de la legislación y el respeto del Código de Buenas Prácticas Forestales, de 2004, una herramienta básica para desempeñarnos con buenos estándares. Además, la gran mayoría trabajamos para empresas que están certificadas por organismos como el FSC (Forest Stewardship Council) o el PEFC (Programme for the Endorsement of Forest Certification)”.

Presidente de la Asociación de Empresas Contratistas Forestales del Uruguay -Asecfur-, Pablo Santini (Foto: Gentileza Pablo Santini)

El trabajo de los contratistas forestales es tan variado en cuanto a sus tareas como a los lugares donde se concretan. La producción de plantines en viveros propios a partir de semillas o clonaciones, así como la prestación de servicios de mano de obra en viveros de empresas contratantes. La preparación de suelos para la silvicultura como diseños, laboreos y control de hormigas. El manejo silvícola posterior a la plantación, que puede incluir control de maleza, podas y raleos. La cosecha, carga de madera en campo y el transporte a las industrias en el territorio nacional y para su exportación. El manejo de playas de acopio y el movimiento de madera en plantas industriales. La construcción y mantenimiento de caminos forestales.

Santini asegura que el forestal es un sector “muy tercerizado por la complejidad de realizar tareas en diferentes zonas del territorio nacional y en distintos horarios”. Destaca la importancia del trabajo de los contratistas para el desarrollo forestal y afirma que las empresas contratantes son conscientes de ello: “Ambos llevamos adelante la tarea de forma aunada: puede decirse que somos socios que traba jamos para poder ofrecer un producto final cumpliendo con todas las buenas prácticas”. En entrevista con Forestal, el presidente de Asecfur responde sobre logística, avances y desafíos de los contratistas uruguayos.

‒¿Qué avances ha vivido la logística forestal en los últimos años?

‒Muchísimos. La forestación ha sido un promotor de la logística en Uruguay, desde el traslado de los plantines para llegar a los diferentes campos hasta la logística de la cosecha (tiempos, planificación, stocks). En el transporte, por ejemplo, se desarrollaron los bitrenes y tritrenes, que actualmente son solicitados por otras industrias debido a que pueden transportar 76 toneladas, en lugar de las 45 toneladas de un camión estándar, con un solo chofer, un solo motor y en una sola carga. Se trata de una ventaja logística impulsada por el sector y estamos convencidos de que hay espacio para seguir creciendo.

¿En qué sentido?

‒Poder tener otra planta de celulosa en el país, con todo lo que eso conlleva de empleo, logística y desarrollo, como la generación de nuevos em prendimientos (aserraderos pequeños y medianos) o la transformación de la madera por otros actores no tan gigantes como una planta de celulosa. Sin la celulosa no existe el resto, y tiene que quedar bien claro: supongamos que realizo una plantación forestal para transformarla en tablas, pero tengo una proporción del bosque que no puede ser destinada a la industria mecánica por las características de la madera; entonces debo encontrarle otro destino. Esa madera se destina justamente a una planta de celulosa, la cual además de consumir grandes volúmenes, considera adecuada esa madera como materia prima para su producción.

Foto: Asecfur

‒En materia de tecnología, ¿en qué se mejoró?

‒Se avanzó en la producción clonal de plantines, es decir, la reproducción vegetativa a partir de una es taca, que es un pedacito de planta, para generar un árbol con material genético buscado por la empresa para que tenga características únicas. En genética, también se implementó tecnología para poder observar la calidad de la madera de forma anticipada. A nivel de campo, existe nueva maquinaria para realizar de forma automática tanto el despejado del suelo previo a la reforestación como la nueva plantación y la posterior cosecha. En esto último, se desarrollaron máquinas con cabezales específicos para cosechar los árboles que plantamos en Uruguay. En transporte y carga tenemos sistemas con medición de peso y camiones bitrenes y tritrenes con alta tecnología, tal como mencioné anteriormente. La aplicación de tecnología en toda la cadena forestal cambió significativamente la industria en los últimos 20 años.

‒¿Cuáles son los desafíos por delante?

‒Como contratistas, acompañar el desarrollo del sector para hacerlo más eficiente. Demostrar que genera empleo, además de avance científico y tecnológico para Uruguay, el cual luego se replica en otros países. Continuar profesionalizando el sector, y mostrar que aún queda para crecer. Los contratistas podemos ser partícipes relevantes en ese crecimiento, por todo el conocimiento acumulado, la capacidad para incorporar alta tecnología y la mano de obra calificada. Ganar visibilidad para evidenciar que de la mano de las empresas contratantes podemos ser más grandes y mejores para ayudar al desarrollo del país.

‒Hablando de mejoras, ¿cuáles falta implementar?

‒El sector tiene algunas trabas todavía a la hora de obtener los permisos de plantación y ambientales. La lentitud en las resoluciones nos complica, porque si contamos con un área a plantar, pero no tenemos los permisos en tiempo y forma, los viveros no pueden llevar los plantines al campo y a partir de ahí se enlentece toda la cadena. Además de volver más ineficiente al sistema, lo encarece. Por eso es fundamental tener reglas claras y mecanismos de autorización ágiles. También existen ciertas dificultades para el transporte de nuestra maquinaria de un campo a otro, por lo que estamos trabajando con el Ministerio de Transporte para que nos habiliten a las contratistas a trasladar las máquinas por la carretera de manera responsable, profesional y absorbiendo los costos [hoy deben ir acompañados de un funcionario del ministerio que supervisa el desplazamiento]. Por otro lado, el acceso a créditos bancarios accesibles nos permitiría comprar maquinaria o incorporar más hectáreas para el sector de manera de seguir expandiéndonos.

LOS QUE MUEVEN LA MADERA
Asecfur tiene 37 socios y el número se ha mantenido estable en los últimos años. Aunque la cifra pueda parecer reducida, “los afiliados concentramos un volumen de trabajo relevante dentro de la industria” explica su presidente, Pablo Santini. “Si tomamos como ejemplo los plantines, en Uruguay se producen unos 100 millones de plantines de eucalipto por año. De ese total, unos 30 millones son producidos por empresas que formamos parte de Asecfur. En cuanto a la capacidad de trabajo, las firmas asociadas preparamos y laboreamos unas 20 mil hectáreas por año para nuevas plantaciones, dentro de un volumen total de 70 mil hectáreas anuales en el país. En lo que refiere a cosecha forestal, se movilizan 23 millones de metros cúbicos de madera por año, de los cuales los socios tenemos la capacidad de extraer más de 15 millones de metros cúbicos anuales”.

miércoles 27 de mayo de 2026