El padre de Marcelo Adano se mudó a Paysandú hace 50 años para instalar una empresa de transporte. En 2002, al ver el boom de la forestación, el negocio familiar saltó del transporte de combustible al transporte forestal y hoy, incluso, se ha expandido a la importación de repuestos. «La forestación movió la aguja», dice Adano.