• Domingo 17 de octubre de 2021

La simbiosis entre el bosque y las ovejas

Un acuerdo de colaboración firmado entre el Secretariado Uruguayo de la Lana y la Sociedad de Productores Forestales tiene como objetivo explorar la sinergia entre estos dos sistemas productivos: la forestación y las ovejas.

En los últimos cuarenta años, la cría de ovinos ha ido en bajada. Se pasó de un rodeo de 28 millones de cabezas a principios de los 80 a los 6 millones que hay hoy. Por otra parte, en los últimos treinta años el rubro forestal ha tenido un crecimiento sostenido. Para el Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL) y la Sociedad de Productores Forestales (SPF) no es cuestión de elegir uno o el otro, o los bosques o las ovejas, sino de hacerlos funcionar en conjunto. Por eso, en abril de 2021 firmaron un acuerdo de colaboración. “Decidimos trabajar de forma conjunta para identificar problemas, ponerles base de conocimiento científico y desarrollar soluciones, porque entendemos que los dos rubros pueden convivir de manera armónica”, explicó el gerente de la SPF, Miguel Helou, a Forestal.

El ovino es vulnerable a depredadores como caranchos, jabalíes y zorros, y este es uno de los principales desafíos para los productores. Algunos argumentan que los bosques promueven la aparición de estos animales; otros, por el contrario, dicen que simplemente están de paso en los bosques. Ante el desacuerdo, en el marco del convenio, lo que se quiere es recabar datos para saber a ciencia cierta cuál es su impacto.

“La principal pérdida de corderos se da porque en las primeras 48 a 72 horas tienen que pasar temperaturas muy bajas o lluvias. Para eso, la forestación genera un microclima muy beneficioso”. Romeo Volonté, gerente del SUL

“Una de las primeras cosas que nos planteamos en este convenio fue el juntar información, superponerla y empezar a ver qué está pasando, a prestar especial atención y poner foco en esos patrones de comportamiento en estas especies problemáticas y cómo se vinculan con la forestación. Vamos a mirar la película completa y analizar qué tanto de esto se puede estar debiendo o no a los efectos de la forestación. Y, en aquellos casos en que identifiquemos problemas, empezar a pensar en medidas de mitigación y contención”, contó Helou.

POR QUÉ HACER QUE CONVIVAN

“Por el tipo de suelo, la producción forestal está obligada por un tema de eficiencia a tener asociada producción animal. La práctica indica que no podés forestar más de un 55% de ese predio; por ende, lo recomendable es usar ese espacio para otra aplicación productiva”, aseguró Helou, y agregó: “Además, la ganadería se beneficia del abrigo y de la sombra del bosque, conviven bien. El bosque va perdiendo densidad a lo largo del tiempo, entonces, desde el cuarto o quinto año ya es factible incluso que el ganado esté pastando dentro del bosque, dentro de esa área en la que originalmente no entraba. Es natural buscar sinergias por ahí”.

Tal como menciona Helou, los ovinos se benefician de la sombra que provee el bosque. De hecho, según dijo a Forestal el gerente del Secretariado Uruguayo de la Lana, Romeo Volonte, “el del abrigo es un tema muy sensible para la producción ovina”. “En la época de parición, la principal pérdida de corderos se da porque en las primeras 48 a 72 horas tienen que pasar temperaturas muy bajas o lluvias. Para eso, la forestación genera un microclima muy beneficioso”, añadió.

Entonces, para los forestales los ovinos no solo no son un problema, sino que le dan una mayor rentabilidad al suelo. Y, para los productores de ovinos, el bosque además de poder aportar abrigo al ganado es otra fuente de ingresos que pueden reinvertirse, entre otras cosas, para incorporar mayor tecnología a la producción de lana o carne ovina.

(Fotografía: SPF)

EL FUTURO DE LA LANA

La irrupción de textiles sintéticos en la década de 1980 cambió para siempre el negocio de la lana, que se vio desplazada por una alternativa más barata de producir. Fue por eso –y no por el auge forestal– que muchos productores se reconvirtieron a otro rubro.

Según datos de Uruguay XXI, en 2019 el monto exportado por Uruguay representó el 6% de las exportaciones mundiales de tops de lana peinada. La industria local exporta lana peinada en tops, así como lana lavada y el subproducto grasa de lana y lanolina, que constituyen productos con distinto nivel de valor agregado. El país es el cuarto exportador más importante de tops de lana a nivel mundial en términos de volumen.

Sin embargo, en estos últimos tiempos todas las industrias se encuentran atravesando un cambio que está sacudiendo sus cimientos: la búsqueda de la sustentabilidad. Y es en ese sentido que la lana vuelve a demostrar su valor, ya que es un textil naturalmente biodegradable y renovable.

“Ahora la lana es muy apreciada y representa el 1% del comercio mundial de las fibras. Uruguay es uno de los principales exportadores de tops de lana peinada, es un jugador mundial relevante. No hay muchos países donde se produzca lana. El consumo de esa fibra en ese nicho de mercado aumenta, sobre todo porque hay quienes buscan no consumir sintéticos”, subrayó Volonté.

“Decidimos trabajar de forma conjunta para identificar problemas y desarrollar soluciones, porque entendemos que los dos rubros pueden convivir de manera armónica”. Miguel Helou, gerente de la SPF

Por otro lado, la lana no es la misma que hace treinta años. Ahora no solo es usada para los clásicos buzos gruesos tejidos a mano, sino que, gracias a la tecnología, se han podido desarrollar textiles ultrafinos que son usados para confeccionar desde camisetas hasta trajes de baño, ya que esta fibra hace un excelente trabajo aislando la temperatura y manteniendo seco el cuerpo de quien las lleva.

Entonces, la lana está atravesando un cambio, dejando de ser una cuestión cotidiana para convertirse en un producto prácticamente de lujo, y es ahí donde se encuentra la oportunidad para los productores uruguayos. “Es una fibra que está llamada a tener una demanda importante. En el uso también se complementa con la forestación. Hoy en día hay muchos productos de la industria forestal y de la celulosa que se están aplicando en la vestimenta y se mezclan con la lana”, sostuvo el gerente del SUL.

Aunque no todo es lana en la producción ovina. Según Volonté “la carne es la más valorizada a nivel mundial, por encima de la vacuna, la porcina, la carne aviar y el pescado. Es una proteína que se consume por temas religiosos, por tradiciones y porque es muy apreciada, más que nada asociada a restaurantes y hoteles. Como no hay una oferta muy grande, ese consumo presiona sobre una oferta acotada. Entonces las perspectivas por ese lado son muy buenas. También tenemos muy buenos casos de quesos con leche ovina, que es algo que Uruguay no tiene tan desarrollado”.

(Fotografía: SPF)

TRABAJO EN CONJUNTO

La unión hace la fuerza, y no es un cliché. La SPF y el SUL tienen varias áreas en las que les interesa colaborar, más allá del mencionado estudio del vínculo entre las áreas boscosas y la presencia de depredadores.

En cuanto a los problemas, uno de los que más preocupa a ambas partes es la quema de campos, una práctica que se realiza para eliminar la pastura de poco valor nutritivo y luego sembrar un cultivo o dejar que naturalmente vuelva otro tamiz. “Esto supone un riesgo muy fuerte, no solo para la actividad de los forestales, sino también para los animales y quienes viven en los alrededores. Sabemos que la quema de campos es una práctica bastante habitual en lo que es agricultura”, explicó el gerente de la SPF, y agregó: “Es muy difícil tener control de eso en los 17 millones de hectáreas que tiene el país, pero a lo que aspiramos es a que el trabajo con los técnicos del SUL pueda orientar a los productores que sí o sí lo van a hacer, en buenas prácticas en cuanto a cuándo y cómo hacer las quemas de modo de no generar riesgos”.

Las quemas descontroladas pueden resultar en desastres, como pasó en las provincias argentinas de Río Negro y Chubut en marzo de este año. En la vecina orilla resultaron afectadas 15.000 hectáreas de bosques y varias zonas pobladas. Por otro lado, Romeo Volonté explica que la cría de ovinos puede llegar a prevenir incendios que no tienen que ver con la acción humana. En los predios de producción forestal, el animal, al alimentarse, hace que no abunde la pastura y mantiene “limpio” el campo, lo que disminuye los riesgos.

LOS PASOS A SEGUIR

A pocos meses de la firma del convenio, las dos organizaciones se encuentran constituyendo equipos técnicos para recabar información en las áreas que preocupan a ambas; con estos datos se elaborará una agenda concreta de trabajo en conjunto, según aseguraron ambas partes a Forestal.

Miguel Helou es optimista en que para el último trimestre de 2021 ya va a estar en funcionamiento el sistema de prevención de depredadores. “Vamos a trabajar lo que es identificación y difusión de medidas de buenas prácticas para la convivencia y el desarrollo de los dos rubros”, explicó el representante de los forestales.

Por el lado de la producción ovina, Romeo Volonté espera ver cómo mejoran algunos indicadores productivos, como la supervivencia de los corderos o los resultados económicos globales de los sistemas de producción. “Hay casos de sistemas donde se integran las dos producciones y eso es lo que queremos mostrar con este convenio. Una vez que identificamos esos casos de éxito, que los monitoreamos, vamos a transferirlos para que otros productores los puedan tener en cuenta”, concluyó.

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17 septiembre, 2021