• Sábado 04 de diciembre de 2021

La temporada más caliente en cuatro años

Entrevista a Rafael Sosa, coordinador del Plan de Protección de Incendios Forestales de la SPF.*

¿Cómo fue la preparación del Plan de Protección Contra Incendios Forestales de 2017 – 2018?

Como en años anteriores, el plan se diseña y ajusta entre los representantes de las empresas forestales y el equipo de Sociedad de Productores Forestales (SPF). La estructura básica se mantiene desde hace cuatro temporadas, con tres bases donde permanecen las brigadas helitransportadas, un sistema de detección aérea con seis rutas de vuelo y 12 torres con observador. A esto se le suma el apoyo logístico, de infraestructura y de comunicaciones necesario.

¿Hubo alguna modificación respecto al plan diseñado para la temporada anterior?

Se trasladaron dos bases un poco más al sur, buscando reducir los tiempos de llegada a los puntos más alejados. También hubo algunos ajustes en las rutas de detección y se agregaron otros puntos de repostaje de combustible para el helicóptero.

¿Qué características específicas tuvo esta temporada de incendios?

El verano fue más seco y caluroso que las tres temporadas anteriores. Por tanto, los vuelos de detección y horas de combate fueron las mayores que hemos tenido.

¿Qué balance hace de la temporada de incendios forestales?

El balance es positivo. Se cumplieron los objetivos fundamentales que son detener amenazas de incendio a los bosques protegidos y combatir aquellos que llegan a producirse.

¿Qué perspectivas hay respecto al plan y los objetivos para la próxima temporada de incendios?

Siempre hay cosas para mejorar y ajustes a realizar en procura de ser más eficientes y eficaces. No habrá grandes cambios, pero debemos optimizar la detección, lograr más tiempo de combate con el helicóptero e incidir para bajar el número de focos generados por operaciones o por quemas intencionales. Para ello, debemos generar conciencia respecto a la inconveniencia de la quema de campos, principal fuente de focos que amenazan a los bosques, y debemos mejorar la percepción que tienen del riesgo los distintos ejecutantes de las operaciones. No olvidemos que los bosques son vida y trabajo. Si se pierden, por la causa que sea, ambos bienes se destruyen.

*Información proporcionada al 8 de marzo de 2018.

21 marzo, 2018