• Martes 29 de septiembre de 2020

La forestación en la nueva normalidad

La llegada del coronavirus al Uruguay y la declaración de la emergencia sanitaria en el país obligaron al sector forestal a readecuarse a una nueva realidad para seguir funcionando. ¿Cómo se adaptó el trabajo en el campo, viveros, plantas industriales y otros escenarios de la actividad forestal?

Muchas cosas han cambiado desde que los primeros casos de coronavirus fueron detectados en Uruguay el pasado 13 de marzo. Lo sabe el ciudadano de a pie, el micro comerciante y también las grandes corporaciones. La pegada, por supuesto, también se sintió en toda la cadena del sector forestal uruguayo. Para poder seguir operando y cuidar la salud de colaboradores y clientes, las empresas forestales del Uruguay –sin importar el rubro específico en el que se desarrollen– han debido adaptarse a lo que muchos llaman la ‘nueva normalidad’.

El técnico prevencionista Santiago Cáceres ha seguido el proceso de cerca como director de Impulsa Consultores; empresa que se dedica a asesorar a compañías forestales e industriales en materia de seguridad y salud en el trabajo. Para Cáceres, “la implementación de medidas preventivas en el sector forestal fue realizada en diferentes etapas conforme a los anuncios del gobierno”. La primera se enfocó en la comunicación, pues las empresas y los trabajadores debían informarse de qué se trataba este nuevo riesgo. La segunda etapa buscó establecer protocolos dentro de cada compañía para incorporar medidas preventivas y mecanismos de acción frente a casos sospechosos. “Esos protocolos fueron evolucionando con el pasar de los días y se fueron agregando más medidas preventivas, como la identificación de poblaciones de riesgo entre los grupos de trabajadores y la adecuación de los trabajos para contribuir al distanciamiento social”, explica el especialista.

Técnicos prevencionistas han debido adaptar los protocolos de seguridad en las empresas forestales por el coronavirus.
Técnico prevencionista y experto en seguridad laboral Santiago Cáceres. (Gentileza: Impulsa Consultores)

En la cancha

A nivel general, las medidas en las empresas forestales estuvieron enfocadas en tres direcciones: promover el distanciamiento social, asegurar las medidas de higiene en las operaciones y trabajar en la higiene y conducta personal de cada colaborador (ver recuadro al final de la nota). Además, en cada rubro específico dentro de la cadena forestal también se tomaron medidas particulares. En el caso del transporte, además de los elementos de higiene personal como alcohol en gel, “se tuvo que dotar a cada unidad de transporte de los elementos de higiene necesarios para que cada conductor pueda realizar una desinfección adecuada de su unidad”, detalla Cáceres. Asimismo, se adecuaron los procedimientos operativos para evitar utilizar elementos comunes como las radios de comunicación, lapiceras, etc.

En viveros y silvicultura uno de los principales objetivos fue mantener una distancia superior a 1,5 metros entre cada trabajador. Para esto se debieron adecuar procedimientos de trabajo y traslado de personal, así como el uso obligatorio de tapabocas y alcohol en gel. También, “se establecieron estrictos instructivos de desinfección de zonas comunes y de los vehículos de transporte de personal”, explica el técnico prevencionista.

En el rubro dedicado a la cosecha, carga y transporte se establecieron rutinas de desinfección de maquinaria, vehículos y herramientas. Cáceres también comenta que “se adecuaron algunos procedimientos para evitar el contacto entre trabajadores y se estableció como equipo de protección personal obligatorio el uso de barbijo cuando sea necesario el acercamiento entre trabajadores”.

De largo aliento

Para el experto en seguridad laboral, la respuesta del sector forestal ante la nueva cotidianidad creada por la pandemia fue rápida. El mayor desafío fue enfrentarse a un riesgo nuevo en un panorama de mucha incertidumbre. Sin embargo, “el avance de la seguridad y salud en el trabajo en los últimos años del sector forestal, la fuerte convicción a nivel empresarial y el nivel de conocimiento y compromiso de los trabajadores, donde se ha construido una cultura de trabajo seguro, favorecieron el establecimiento de las medidas preventivas y controles para realizar las operaciones en esta realidad”.

Si algo está claro es que esta carrera recién comienza. Santiago Cáceres lo sabe bien. “Las medidas preventivas y de control continuarán evolucionando conforme avance el tiempo y se incorporen nuevas prácticas para contribuir a la prevención de la COVID-19”, dice. Mientras tanto, el sector le hace frente a la emergencia sanitaria y se adapta para seguir en carrera.

Medidas generales adoptadas en el sector forestal

  1. Distanciamiento social
  • Uso de medios de comunicación digitales para reuniones a distancia. 
  • Fomento del teletrabajo siempre que sea posible.
  • Uso de materiales de capacitación del personal a través de medios digitales para evitar la aglomeración de personas en una actividad de capacitación. 
  • Modificación de procedimientos operativos para evitar el contacto entre operarios.
  • Cambios en las rutinas de traslado del personal, como el incremento de viajes para reducir la cantidad de pasajeros por vehículo.
  1. Higiene en las operaciones
  • Rutinas de desinfección de vehículos, maquinaria, comedores, baños y, de ser el caso, de las viviendas donde se alojan los trabajadores al servicio de las empresas.
  • Definición del tipo de productos químicos a utilizarse, como el amonio cuaternario, alcohol al 70% e hipoclorito.
  • Alcohol en gel disponible en máquinas, camiones, vehículos y casillas forestales.
  • Uso de tapabocas durante las operaciones y traslado de personal.
  1. Higiene personal
  • Cambiar el hábito del saludo con contacto entre personas.
  • No compartir el mate ni otros elementos entre compañeros.
  • Brindarle elementos de higiene al personal e información sobre una higiene adecuada mediante cartelería y otros medios de comunicación.

05 mayo, 2020