• Miércoles 28 de octubre de 2020

Preparados para el desafío

Por Ignacio Pintos

A mediados de 2013 la inversión más grande en la historia del Uruguay comenzará a operar y repercutirá directamente en el presente y el futuro del sector forestal del país. La puesta en marcha de la planta de Montes del Plata implicará la transformación industrial del 70% de la oferta de madera de bosques plantados, 144.000 nuevos viajes de camiones en rutas nacionales, la introducción de un novedoso sistema bimodal de transporte y la generación de cinco mil empleos permanentes, además de la promoción del desarrollo de varias industrias nacionales.

Con la puesta en marcha del complejo industrial en Punta Pereira, que supone una inversión aproximada de 1.900 millones de dólares, Uruguay producirá más de 2 millones de toneladas de pulpa de celulosa al año. El volumen de producción previsto por Montes del Plata es de 1.300.000 toneladas anuales; no obstante el gerente general de la empresa, Erwin Kaufmann, advirtió a Forestal que esperan llegar a dicho volumen de producción en el cuarto o quinto mes desde el inicio de las operaciones.

Entre las dos plantas de celulosa construidas en el país, UPM y Montes del Plata, consumirán aproximadamente 10 millones de m3 de madera por año. De acuerdo a estimaciones basadas en proyectos de plantaciones forestales presentados al Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), eso implicaría la transformación industrial del 70% de la oferta de madera de los bosques plantados en Uruguay, algo que el director nacional de Industrias, Sebastián Torres, calificó positivamente: «De esa manera el país industrializará gran parte de su producción primaria de madera, generando un producto destinado a la exportación: la pulpa de celulosa», dijo a Forestal.

EL DESARROLLO DE UN «SECTOR PRIORITARIO»

En respuesta al impulso que ha tenido la producción de celulosa en los últimos años, en 2008 el Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM) definió al sector forestal y maderero como una prioridad para el país, remarcó Torres. La mayor parte de las plantaciones forestales de Uruguay son especies de eucalipto destinadas a la producción de celulosa, y según datos del MGAP, la extracción de madera con destino celulósico se duplicó, pasando de 3 millones de m3 en 2006 a 6 millones en 2011. A su vez, la producción de celulosa pasó de 34 mil toneladas en 2006 a 1,1 millones de toneladas en 2010, de acuerdo a datos relevados en 2012 por el Instituto Uruguay XXI.

En este contexto, el inicio de operaciones de la planta de Montes del Plata representa un impacto significativo para la industria forestal, dado que junto con UPM, generarán una demanda local estable para la madera de eucalipto, logrando afianzar a Uruguay como destino para los productos madereros nacionales.

El director nacional de Industrias aseguró que «el camino recorrido anteriormente hace que la industria hoy esté mejor preparada para enfrentar los requerimientos que plantea una inversión de las características de Montes del Plata».

El director nacional de Industrias aseguró que «el camino recorrido anteriormente hace que la industria hoy esté mejor preparada para enfrentar los requerimientos que plantea una inversión de las características de Montes del Plata».

Kaufmann, por su parte, afirmó que el gran cambio que introduce la inversión de Montes del Plata afecta la matriz productiva del país. «Los grandes ingresos de Uruguay provienen de la agricultura. Con nuestra presencia, y sumado a las empresas que ya existen, el país se va a transformar en uno de los diez mayores productores de celulosa del mundo», sostuvo.

Sin embargo, Torres explicó que la puesta en marcha de la planta implicará dos resultados dispares para la industria maderera de transformación mecánica, aserrado y debobinado. Por un lado, la industria que consume madera de eucalipto del mercado local se verá negativamente afectada porque deberá competir con un nuevo actor. Pero, al mismo tiempo, los productores obtendrán mayor valor por su madera, dado que concentrarán su actividad en trozas de mayor rendimiento al colocar en el mercado celulósico las de menor calidad maderable.

El jerarca del MIEM destacó que la puesta en marcha de Montes del Plata incidió en el «mejoramiento genético» de las especies implantadas en Uruguay, y en la «diversificación de plantaciones multipropósito» que se combinan con la agricultura y ganadería. Respecto a la industria específica de la celulosa, enfatizó que el inicio de la nueva planta también aportará al desarrollo de dicha industria porque «se seguirá introduciendo tecnología de punta y equipos de procesamiento de madera para pulpa».

EL DESAFÍO DE LA INFRAESTRUCTURA Y LA LOGÍSTICA

Casi el 50% de la carga que se transporta diariamente en Uruguay corresponde al sector forestal, según datos del Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP). La operación de la planta generará 144.000 nuevos viajes de camión. Serán 400 viajes por día durante todo el año, que se suman al parque de vehículos comerciales que ya circulan en las rutas. Esto implica un nuevo desafío para la logística del país.

Según datos del MGAP, la extracción de madera con destino celulósico se duplicó, pasando de 3 millones de m3 en 2006 a 6 millones en 2011.

Sin embargo, una fuerte inversión de Montes del Plata y el trabajo conjunto con el gobierno, permitieron que la empresa tuviera asegurada la eficiencia logística a través de un sistema bimodal (vial y fluvial) que, además, aliviará el impacto sobre las carreteras nacionales. Aproximadamente la mitad de los 4 millones de toneladas de madera que transportará Montes del Plata serán movilizados por vía fluvial, y el otro 50% por vía terrestre. «Esto permitirá ahorrar, por viaje de 30 toneladas, el uso de 800 kilómetros de carretera», señaló a Forestal el director nacional de Transporte, Felipe Martín. La empresa adquirió tres barcazas de fabricación nacional, cada una tiene una capacidad de carga de cinco mil toneladas y puede trasladar el equivalente a 170 camiones.

Para lograrlo, la compañía construyó un puerto con dos muelles: uno para barcazas para recibir la madera rolliza, y otro para embarcaciones oceánicas con el fin de exportar la celulosa. A su vez se prolongó la ruta 55, desde la ruta 21 hasta la entrada de la Zona Franca Punta Pereira, y se construyó un intercambiador vial a desnivel entre las rutas 55 y 21.

Cuando Montes del Plata sugirió invertir en Uruguay, el Poder Ejecutivo promovió una mesa de trabajo integrada por todos los ministerios involucrados. Las obras para sortear los obstáculos logísticos son algunos de los resultados de ese diálogo inicial conjunto.

Kaufmann subrayó que al mismo tiempo «comienza un desafío tecnológico-técnico vinculado a la producción de celulosa para una organización que tiene poca o ninguna experiencia». En ese sentido, aclaró que enviaron profesionales jóvenes a Finlandia, Brasil y Chile con el objetivo de conocer el funcionamiento de otras plantas y capacitarse en la tarea que llevarán adelante en Uruguay. La capacitación de choferes también surgió como consecuencia del trabajo conjunto entre el Ejecutivo y la empresa. El MTOP y Montes del Plata acordaron la profesionalización de los choferes, a través del curso de Operador Técnico de Vehículos Pesados del Transporte de Carga Forestal, dictado por el Instituto de Seguridad y Educación Vial. La capacitación incluye la formación de más de 600 choferes; 400 se capacitarán durante 2013 y el resto lo hará en 2014.

EL APRONTE DE UN PROVEEDOR ESENCIAL

Uno de los principales proveedores de servicio de Montes del Plata es la empresa de logística Schandy, responsable del transporte fluvial de troncos hasta la planta, de la operación de las zonas de acopio de troncos y de la alimentación de la chipera hasta el remolque de los buques que llegan con insumos y llevan la celulosa a los mercados internacionales. Para brindar esos servicios, Schandy realizó una inversión global de 57 millones de dólares hasta 2013. El director general de la empresa, Gonzalo Tapia, indicó a Forestal que «gracias a los servicios específicos de logística de recepción, acopio, carga y descarga de barcazas y alimentación de la chipeadora, que es uno de los proyectos con Montes del Plata, Schandy se transformaría en el mayor operador de productos forestales del país. Para eso invertimos 20 millones de dólares en la maquinaria necesaria, tanto en grúas de última generación como en tractores y remolques especializados para transporte de hasta 60 toneladas de troncos, además de contratar y capacitar personal».

Cuando la planta comience a funcionar, Schandy empleará a 160 personas que serán responsables de las tareas de transporte fluvial, servicios de remolque y operación de logística. A modo de balance, Tapia aseguró que «el trabajo con una empresa y un proyecto de este porte siempre es positivo; se generan aprendizajes de uno y otro lado».

Schandy realizará la tarea de carga de madera en la terminal logística de M’Bopicuá, ubicada en el departamento de Río Negro, sobre el km 108. Allí funciona una planta chipera con capacidad para producir 340.000 m3 de astillas al año y un puerto en el que se acopian y embarcan. Está previsto que en ese puerto se embarquen dos millones de tonelada anuales de madera para transportarlas vía fluvial hasta Punta Pereira, donde se descargará para alimentar a la chipera. Ese transporte desde M’Bopicuá hasta Punta Pereira lo realizará la firma Transfluvial, en un consorcio en el que Schandy está asociada con la chilena Ultratug y la portuguesa ETE.

MÁS PRODUCCIÓN, MÁS TRABAJO. De acuerdo a un estudio realizado para Montes del Plata por la consultora Deloitte, entre trabajos inducidos, indirectos y directos, la planta tendrá 5.000 empleados. Los indirectos provendrán de empresas contratistas que prestan servicios en diferentes eslabones de la cadena forestal; los inducidos surgirán como consecuencia de la instalación de la pastera –como es el caso de una estación de servicio–, y los directos serán empleados de la empresa. «Y dentro del área de Zona Franca la compañía empleará a 500 trabajadores, de los cuales un 99% son uruguayos», aseguró el gerente general de Montes del Plata, Erwin Kaufmann. En esa línea, el Programa de Desarrollo de Proveedores, firmado entre el MIEM y Montes del Plata, buscó fomentar la promoción de actividades tendientes al desarrollo de pequeñas y medianas empresas en las áreas conexas con la actividad de la empresa. El alcance de este emprendimiento no solo impacta en el desarrollo del sector forestal, sino en el de otras industrias locales como la biotecnológica, la electrónica, la metalúrgica, la naval, la del plástico, la química y las TIC, entre otras, que naturalmente se benefician con la operación de un complejo de estas magnitudes.

Descargar versión PDF
01 abril, 2013