• Sábado 04 de diciembre de 2021

Dirección General Forestal: medio siglo de desarrollo

Perfeccionar las técnicas laborales, crecer en los lugares aptos para la forestación y buscar el desarrollo de los productos del sector para tener mayor valor agregado en el país son algunos de los objetivos estratégicos del órgano ejecutor estatal protagonista desde hace 50 años.

Nadie discute el crecimiento explosivo que ha tenido el sector forestal en los últimos 20 años. Pero las bases y cimientos de este impulso comenzaron a instalarse varias décadas antes, concretamente hace 50 años. Hace pocos meses se cumplió medio siglo de la aprobación de la ley por la que se creó la Dirección General Forestal (DGF) dentro del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca. Es en ese marco que las autoridades estimaron que las exportaciones del sector alcanzarán en 2015 los US$ 2.000 millones. Para comprender la magnitud de esta cifra hay que conocer otras: en 1990 esa cifra era de US$ 15 millones  y en 2014 fue de más de US$ 1.000 millones. Cuando se aprobó la ley, hace 50 años, había aproximadamente 60.000 hectáreas plantadas. Hoy hay más de 1 millón.

La evolución de la DGF ha sido dinámica y ha tenido que aggiornarse a los continuos cambios del sector.

El actual director de esa repartición, ingeniero agrónomo Pedro Soust, mencionó algunos de los actores que han tenido relevancia en este proceso de cinco décadas: los diferentes directores del organismo, los encargados del sector privado a través de la Sociedad de Productores Forestales (SPF), la academia y el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA). «A su vez han tenido un rol fundamental las ONG, que han hecho críticas que muchas veces nosotros entendemos que no son válidas, pero por lo menos tenemos ahí un patrón que nos está observando», puntualizó el jerarca.

La DGF tiene un organigrama que incluye una dirección y cuatro divisiones: la Financiero-Contable, la de Gestión de Bosques, la de Manejo Forestal Sostenible y  la División de Evaluación e Información.

Cada una de las divisiones tiene claras funciones que permiten el accionar aceitado del organismo. A modo  de ejemplo, la división de Gestión de Bosques se encarga del estudio de los proyectos que se presentan para plantaciones o para manejo de bosque nativo o declaración de bosque nativo. En Manejo Forestal Sostenible se lleva adelante un banco de semillas y un vivero, donde se tiene una reserva de determinadas especies para su preservación. También se encargan de todo lo concerniente a la prevención de los incendios forestales.

En ese sentido, Soust destacó la coordinación de tareas con la SPF, el Sistema Nacional de Emergencias, intendencias y otras organizaciones, para implementar tres destacamentos en el interior que cubren todo el país. «Cada uno cuenta con un helicóptero, avionetas, personal de bomberos capacitados y elementos físicos», afirmó el jerarca. Este sistema de protección de incendios forestales «es una iniciativa público-privada muy interesante y que da muy buenos resultados».

En la División de Evaluación e Información se está realizando un inventario forestal. El inventario se realiza desde el año 2008. «No solo cuenta todo lo que existe en forestación, también evalúa el entorno de la forestación: suelos, pasturas, aves, insectos, todo lo que está en el hábitat del árbol. Después se va a continuar con un muestreo permanente  todos los años», explicó Soust.

La DGF logró que Uruguay quedara seleccionado para recibir fondos del Banco Mundial en el programa REED+ para preservación y mejora del bosque nativo. La partida inicial es de US$ 3,8 millones.

Agregó que actualmente, en la DGF –incluido el vivero– trabajan 60 personas. «Cuando lo decimos en el exterior, se preguntan cómo hacemos. Chile no alcanza a tener el doble de forestación que nosotros y tiene 800 personas en su dirección», comentó. El jerarca aspira a que el crecimiento del sector no se dé solamente en cuanto a superficies plantadas, sino que también pueda darse un crecimiento en presupuesto e infraestructura.

MEJORAR LA COMUNICACIÓN

Entre las tareas a las que se debe dedicar la DGF también se encuentran las de comunicación.  «Las buenas noticias no se difunden tanto como otras», reflexionó Soust.

A modo de ejemplo, puso sobre la mesa el tema de la cuenca del río Santa Lucía. «Se nos ha mencionado que hay desidia y criminalidad en todo lo que se ha talado del monte nativo», ejemplificó el jerarca. «Estamos tratando de comunicar que eso no es así, hay otros factores que ni siquiera se han tocado». Soust explicó que, por ejemplo, entre las cosas que han cambiado está la presencia de areneras. «Se nos ha atacado: que hay maquinaria talando el bosque nativo, y esa maquinaria está en otra cosa, no en eso», afirmó el jerarca de la DGF.

Soust aseguró que la Dirección Forestal inspecciona  y multa. «Son cientos de multas por año y son de mucha importancia».

Actualmente la oficina está en un proceso de modernización y reacondicionamiento de todos los controles, ya que se trabaja en varios proyectos con fuentes de financiamiento no retornable del exterior, con altos estándares de calidad.

Uno de ellos es REDD+ (Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación de bosques, y replantación de áreas que se han deforestado). Se trata de un sistema muy utilizado a escala internacional. Es en ese marco que la DGF está trabajando en un proyecto manejado por el Banco Mundial en base a donaciones de cientos de millones de dólares de países que son emisores de gases de efecto invernadero. Uruguay aplicó y está en proceso para lograr beneficios que implican inversiones para el control, la preservación y la mejora del bosque nativo.

Soust estima que aproximadamente en un mes y medio se contará con la aprobación de la participación de Uruguay en el proceso REDD+, lo cual implicará que se empiecen a obtener fondos a partir de octubre o noviembre. «Vendría una partida inicial de US$ 3,8 millones. Y después se va aumentando esa cantidad a medida que se van haciendo los avances. Esos fondos son reforzados al año, año y medio con US$ 5 millones más. Se va a ir viendo cómo evoluciona el país y cómo son los aportes de los donantes que tiene el Banco Mundial», explicó Soust.

Mientras tanto, la DGF implementa otras medidas para el cuidado de los bosques. Por ejemplo, tiene un convenio con la Bepra (Brigada de Prevención y Represión al Abigeato) en todo el país. En Maldonado están en contacto con la Guarda Rural, que tiene entre sus cometidos el control del bosque nativo. Si se detecta un ilícito la Policía labra el acta y si hay infracción, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) aplica una multa. «Le hemos dado mucha importancia a eso, a tal punto de que la multa que estaba en US$ 400 la hectárea cuando empezamos la administración en 2010, la pasamos a US$ 2.400 la hectárea», dijo Soust, quien informó que se han aplicado multas mayores a los US$ 100.000 a productores que han infringido la ley.

EFECTO PAÍS

Soust considera que la DGF ha tenido un papel importante en el desarrollo del sector. «Algunos no lo ven, otros no lo quieren ver y otros sí lo valoran», afirmó.

Con respecto al sector, Soust considera que la forestación ha tenido la «virtud» de mostrarle al país que «hay suelos que eran improductivos que son aprovechables». La forestación «ha demostrado al país que cuando hay un país serio, con posibilidades, con gente dispuesta a capacitarse, las inversiones vienen», dijo.

Pero además de las inversiones, Soust destaca otros aportes de la forestación al país: las normas laborales y las reglas de cuidado del medioambiente.

«Quienes tenemos la suerte de ver cómo se trabaja en otros países, vemos que hasta hace muy poco tiempo estábamos en una etapa bastante rudimentaria. No solo dentro del sector forestal se mejoró, sino que lo más importante es que fue espejo, una onda expansiva  que ayudó a que todos los empleados del medio rural tuvieran un estatus, unas condiciones de trabajo y un salario mucho mejores. Eso fue una gran transformación que provocó la forestación, sumado a que se están aprovechando tierras», sintetizó Soust.

La DGF acompañó ese proceso del sector. A modo de ejemplo, mencionó el trabajo realizado en trazabilidad durante largos años. «Se hace desde 1987», afirmó. Y destacó el trabajo de todas las gestiones anteriores: «Fueron grupos, conjuntos de personas, legisladores», ejemplificó.

AÑO PRESUPUESTAL

Como para muchos otros sectores, este es un año clave en materia presupuestal. «Vamos a tratar de mejorarlo», dijo Soust. El jerarca, que asumió el cargo en junio de 2010, recibió el presupuesto casi elaborado, por lo que en este nuevo ciclo tiene la oportunidad de trabajar desde el inicio sobre las líneas del plan presupuestal.

Soust señaló que hubo logros en el último período en cuanto a la ejecución presupuestal, algunos de ellos que no tuvieron precedentes. «El ingreso de 24 personas a la DGF no se había dado nunca. Trece de ellos son técnicos, ingenieros agrónomos jóvenes», destacó y comentó que mientras los directores de los departamentos de la DGF tienen más de 30 años trabajando en la repartición, en los llamados para nuevos cargos se planteó un tope de edad. «Entraron técnicos con capacitación extra, como posgrados y Phd. Hoy el mundo exige tener gente que entienda de determinados temas y avances», afirmó Soust.

Los lineamientos estratégicos de la DGF incluyen seguir perfeccionando las técnicas laborales, seguir creciendo en forma moderada en los lugares aptos para la forestación, «buscando la industrialización del desarrollo de los productos forestales para tener mayor valor agregado en el país».

Además, en lo que tiene que ver con la conservación, Soust mencionó la importancia de «tener el bosque nativo de la mejor forma posible». Uruguay fue el primer país de América en tener un crecimiento de bosque nativo. Además, «controlar ese crecimiento en los lugares donde no es deseable», agregó.

Todos estos lineamientos particulares se integran a la estrategia general del MGAP, que incluye las consideraciones sobre cambio climático e inserción internacional.

Sin lugar a dudas, el desarrollo del sector y el trabajo de la DGF tienen mucho que ver con el resultado del trabajo en equipo e integrado de muchos actores, y eso se desprende claramente de la charla con Soust: intendencias, ONG, trabajadores, sociedad en general y empresas.

Puntualmente, sobre la relación con el sector privado, el jerarca dijo que «es muy buena». Es más: «Fuimos de muy buena a mejor», puntualizó. Soust dijo que la SPF tiene una orientación «que en este momento coincide» con lo que tiene la Dirección Forestal en mente como política.

Destacó que siempre hubo colaboración, manteniendo la independencia y los controles que debe realizar el organismo. «Eso le hace muy bien al sector forestal, porque se va avanzando sin ese ‘dolor de parto’».

CRONOLOGÍA
1964 Se vota la ley que crea la Dirección General Forestal, dentro del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca.
1966 Empieza a funcionar plenamente la Dirección Forestal.
1968 Se aprueba la primera Ley Forestal 13.723.
1987 Se vota por unanimidad la Ley 15.939 (que hoy rige como Ley Forestal)

Descargar versión PDF
01 abril, 2015