• Domingo 08 de diciembre de 2019

Gestionar un tesoro nacional

Por Jimena Paseyro

El proyecto Contribución en la elaboración de una estrategia de gestión sostenible del bosque nativo es un acuerdo de cooperación técnica entre los gobiernos de Uruguay y Alemania. Una de las líneas de trabajo que propone es el mejoramiento de la calidad de las semillas de especies nativas para preservar la diversidad genética de nuestros bosques, considerada un tesoro nacional.

Uruguay y Alemania suscribieron en 2015 un acuerdo de cooperación que se propone fortalecer la capacidad nacional de implementar un nuevo modelo de gestión sostenible y multifuncional del bosque nativo. “El bosque nativo no es solo un recurso vegetal, una reserva de biodiversidad o un requisito que debe cumplir una empresa forestal para cumplir con los estándares de la certificación para poder vender. En esquemas de intensificación sustentable en agricultura y en ganadería, los servicios ecosistémicos de los bosques naturales constituyen un elemento estratégico que no podemos dejar de lado”, afirmó el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Tabaré Aguerre, en el marco de la firma del acuerdo el pasado mes de julio.

El proyecto Contribución en la elaboración de una estrategia de gestión sostenible del bosque nativo es el resultado de varios años de trabajo entre el Ministerio Federal de Alimentación y Agricultura de Alemania (BMEL) y el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca de Uruguay (MGAP). En un trabajo conjunto entre técnicos alemanes y uruguayos se diseñó un proyecto a la medida de Uruguay que tiene una duración de tres años, con posibilidad de extenderse por un año más. Con un claro foco en el bosque nativo, el objetivo principal del programa es mejorar la metodología existente para la rehabilitación, la protección y el uso sostenible de los recursos forestales naturales en Uruguay e incluirlos en los programas nacionales y de formación académica.

“Si se decide investigar sobre el material genético de nuestras especies nativas para su producción con fines comerciales, no se tendrá que comenzar de cero a recolectar”. Daniel San Román – Director de la División Manejo Forestal Sostenible de la DGF del MGAP.

“Los cinco ejes principales de trabajo del proyecto son: 1) mejorar el sistema de información forestal; 2) mejorar la calidad de las semillas de especies nativas a través de un banco de germoplasma; 3) elaborar métodos de manejo de bosque nativo y rehabilitación de bosques degradados; 4) diseñar una estrategia nacional para la rehabilitación y manejo de bosques nativos; 5) difundir los métodos para la rehabilitación, protección y gestión forestal sostenible en el marco de la formación académica (ensayos, pasantías, tesistas, cursos, currícula)”, explicó a Forestal el asesor alemán del proyecto, Paul Borsy.

“Mantener y conservar el bosque nativo y su valor ecosistémico es importante para no perder la diversidad genética de Uruguay, que es un gran tesoro”. Paul Borsy, técnico alemán residente del programa de cooperación.

Para lograrlo, Alemania aporta el conocimiento y trabajo de expertos en la materia, dado que se trata de una cooperación técnica que no implica financiamiento. Un profesional de dicho país trabaja en forma permanente en Uruguay, mientras que otros cinco técnicos acompañan diferentes etapas del proyecto por períodos cortos –diez días dos veces al año–; los seis involucrados son ingenieros forestales con experiencia internacional. A su vez, se contrató a un coordinador nacional para trabajar en forma permanente en esta iniciativa. La Dirección General Forestal (DGF) del MGAP es la entidad responsable del proyecto, mientras que los expertos alemanes desarrollan junto con sus contrapartes locales actividades, planes de trabajo, ensayos y estrategias para lograr los objetivos trazados.

CAMBIO DE PRIORIDADES

En el vivero Alejandro Gallinal, dependiente de la División Manejo Forestal Sostenible de la DGF, el Centro de Germoplasma trabaja desde hace varias décadas en la selección, conservación y comercialización de semillas de especies forestales. “Cuando comenzó a funcionar el centro hace varias décadas no había un gran interés por las especies nativas, ni a nivel del gobierno ni de la sociedad. No era una prioridad, aunque en el centro teníamos material genético y producíamos especies nativas. Es decir, siempre trabajamos con esas especies, pero comenzó a ser una prioridad y un objetivo hace unos 8 o 10 años. Hoy somos el mayor reservorio de material genético de especies nativas de árboles del país. Esta labor la comenzamos antes de iniciarse el proyecto de cooperación con los técnicos alemanes, y ahora adquirió otro impulso”, dijo a Forestal el director de la División Manejo Forestal Sostenible, Daniel San Román.

Cuando surgió la posibilidad de concretar el acuerdo de cooperación con Alemania, la división dirigida por San Román sugirió que el plan incluyera acciones que apuntaran a mejorar el material genético de las especies nativas del país. “Propusimos trabajar con material genético de monte nativo para en un futuro registrar y certificar las semillas de esas especies. Luego se llegó a un proyecto mucho más abarcativo y los técnicos alemanes propusieron que comprendiera el manejo de todo el bosque nativo”, apuntó.

Al igual que en varios países de la región, el principal problema al que se enfrentan los centros o bancos de germoplasma es la falta de recursos para desarrollar actividades propias de manutención de colecciones, lo que muchas veces conduce a que sean solamente depósitos de semillas. “Este problema no nos es esquivo, y si bien en el vivero Alejandro Gallinal se encuentra el banco con mayor cantidad de especies arbóreas nativas de Uruguay, aún no se pudieron armar colecciones con la información que un banco de germoplasma debería contar. Sin embargo, la actual preocupación generada por la degradación de los ecosistemas nativos generó una mayor conciencia sobre la importancia que tienen los recursos genéticos y la necesidad de conservarlos”, afirmó a Forestal el técnico de la División de Manejo Forestal Sostenible, Joaquín Garrido.

Según Borsy, el bosque nativo “no tiene un gran valor desde el punto de vista económico. Sin embargo, resulta un recurso muy importante debido a los servicios ecosistémicos que brinda. El bosque nativo favorece la biodiversidad, la sanidad forestal, los cursos de agua, la fijación del carbono en el aire, el paisaje y el turismo, a la vez que mitiga la erosión de los suelos. Mantener y conservar este valor ecosistémico es importante para no perder la diversidad genética de Uruguay, que es un gran tesoro”.

San Román, por su parte, subrayó que “no se conoce qué especie se va a querer mejorar genéticamente en el futuro. Para que no suceda como pasaba años atrás, que no se sabía ni dónde cosechar las semillas, es imprescindible contar con una buena base genética. Eso permitirá saber dónde se cosechó la semilla, por qué se eligió ese lugar, la calidad del árbol del cual se obtuvo, entre otros aspectos. El día de mañana si se decide investigar sobre el material genético de nuestras especies nativas para su producción con fines comerciales –como puede hacer por ejemplo la industria farmacéutica–, no se tendrá que comenzar de cero a recolectar. Ese trabajo es el que pretendemos ir haciendo nosotros”.

El objetivo principal del programa de cooperación alemán-uruguayo es mejorar la metodología para la rehabilitación, la protección y el uso sostenible de los recursos forestales naturales en Uruguay e incluirlos en los programas nacionales y de formación académica.

En este contexto, el proyecto de cooperación apunta a identificar las especies nativas de alto valor potencial. En concreto, se ejecutarán acciones de conservación in situ, identificando y protegiendo poblaciones nativas de interés, y en paralelo se desarrollará una estrategia para establecer las bases necesarias para la conservación ex situ del material genético forestal. “De poder identificar y captar la variabilidad genética existente en Uruguay para estas especies, se estará dando un paso fundamental en dos aspectos. El primero es en términos de conservación, porque se podrán establecer pautas claras de la situación real de algunas especies del bosque nativo, y establecer posibles planes de manejo de ecosistemas degradados. En segundo lugar, se estarán construyendo las bases para futuros planes de mejoramiento genético, que resulten en una utilización de especies nativas con fines comerciales”, agregó Garrido.

EN BUSCA DEL MEJOR MATERIAL

El proyecto de cooperación incluye un plan de mejoramiento de la calidad del material genético de las especies nativas de alto valor potencial. Para ello, se identificaron diez especies con un alto potencial económico. Para implementar el plan de colecta que asegure la captación de la variabilidad genética existente en el país, se tuvo en cuenta el criterio de fragmentación del territorio en diferentes ecorregiones –trabajo elaborado por el equipo de Facultad de Ciencias que dirige Alejandro Brazeiro–. Borsy indicó que actualmente se está trabajando en el “proceso de identificar los rodales [bosques] que cumplen criterios de calidad genética para poder cosechar semillas de las diferentes ecorregiones del país. Estas semillas se van a verificar genéticamente, conservar en el Centro de Germoplasma para luego reproducir plantas que sirvan en la rehabilitación de bosques degradados, y también se emplearán con fines comerciales en caso de que se genere una demanda”.

El director de la división de Manejo Forestal Sostenible aclaró que el equipo de técnicos uruguayos realiza la tarea de cosecha en todo el país “desde siempre”, pero con la puesta en marcha del proyecto la tarea se amplió significativamente. “Si uno piensa en las horas hombre que se dedicaban antes a la cosecha de especies nativas en comparación con la cosecha de especies exóticas, sin duda se intensificó mucho. También aumentó la elaboración de plantines y las horas de trabajo en el laboratorio. El proyecto prevé hacer ensayos de manejo y recuperación de bosques nativos degradados en tres cuencas. A su vez, incluye la actualización y modernización del laboratorio del Centro de Germoplasma. El técnico alemán visitó el centro e hizo una serie de recomendaciones, entre ellas se propone la compra de equipamiento. El proyecto va a aportar y financiar parte del nuevo equipamiento. Además, se da la oportunidad de perfeccionamiento a técnicos uruguayos de nuestra división en el exterior”, sostuvo San Román.

LA SELECCIÓN. El proyecto Contribución en la elaboración de una estrategia de gestión sostenible, en el que trabajan técnicos alemanes y uruguayos, seleccionó diez especies nativas con alto valor potencial para el mejoramiento de la base de material genético con el que trabaja el Centro de Germoplasma del MGAP. Las especies se seleccionaron según diversos criterios: valor maderero, utilización en la remediación de cauces de agua, valor ornamental y valor no maderable.
Especies madereras
Coronilla …………………………… Scutia buxifolia
Angico …………………………….. Parapiptadenia rígida
Lapacho …………………………… Tabebuia heptafila
Ibirapitá …………………………….Peltophorum dubium
Laurel ………………………………. Ocotea acutifolia
Especies para remediación de cauces
Sarandí colorado ………………..Cephalantus glabratus
Sebastiania schottiana
Sarandí blanco ………………….. Phyllantus sellowianus
Blanquillo ………………………….. Sebastiania brasiliensis
Sebastiania commersoniana
Especies ornamentales
Ceibo ………………………………. Erythrina crista-galli
Lapacho …………………………… Tabebuia heptaphila
Especie para productos no-maderable
Yerba mate……………………….. Ilex paraguariensis
Fuente: Centro de Germoplasma de la división Manejo Forestal Sostenible.

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01 diciembre, 2015