• Miércoles 30 de septiembre de 2020

El nuevo Ministerio de Medio Ambiente y cómo impacta en el sector forestal

(N.R.: El 5 de junio el Senado aprobó la creación del nuevo Ministerio de Medio Ambiente. La presente nota fue a imprenta días antes).

La creación de un Ministerio de Medio Ambiente por parte del nuevo gobierno plantea varias preguntas desde los actores del sector forestal. La separación de Medio Ambiente y Ordenamiento Territorial –que quedaría junto a Vivienda en la formación ya existente– es uno de los puntos que genera incertidumbre. El profesor de Derecho Ambiental, Ricardo Gorosito; la abogada especializada en Derecho Ambiental, Anabela Aldaz, y el secretario de la SPF, Nelson Ledesma, hablaron sobre este cambio y cómo avizoran que impactará al sector.

El artículo 248º del anteproyecto de la Ley de Urgente Consideración (LUC), impulsado por el nuevo gobierno encabezado por Luis Lacalle Pou, establece la creación del Ministerio de Medio Ambiente y Agua. A esta nueva entidad se le adjudican “la formulación, ejecución, supervisión y evaluación de los planes nacionales de protección del medio ambiente y la instrumentación de la política nacional en la materia” y la “coordinación con las demás entidades públicas, nacionales o departamentales, en la ejecución de sus cometidos”, entre otras funciones.

Ricardo Gorosito, profesor de Derecho Ambiental, dijo a Forestal que la creación de un Ministerio de Medio Ambiente “es la culminación necesaria de un proceso que es mucho más abarcativo que la simple reformulación de competencias en el gabinete”. Para Gorosito, la presencia de un ministerio con un enfoque específico en medioambiente puede tomarse por algunos como una acción del gobierno de ponerse en línea con lo que han hecho otros países; o también, como él considera más adecuado, como que el Estado uruguayo “asume una nueva dimensión de su propia esencia”.

El profesor explicó que en el siglo XIX y comienzos del XX se pasó de un Estado liberal a uno social, a partir de las reformas en ese campo, la industrialización, los derechos laborales, etcétera. Según dijo, hay dos grandes fuerzas que conforman nuestra sociedad actual: la revolución científico-tecnológica y la cuestión poblacional, y estas generan desafíos que derivan en políticas de los Estados.

Para Gorosito, con este ministerio el Estado uruguayo “asume una nueva dimensión de su propia esencia”

“Entonces, es necesario pensar que lo que está asumiendo Uruguay a partir de ahora es el Estado del siglo XXI, donde además de los derechos individuales y sociales, aparecen los derechos de la tercera y cuarta generación, los que tienen que ver con la naturaleza, el medioambiente, agua limpia, acceso al saneamiento, la participación pública, y hasta considerar a la propia naturaleza como sujeto de derecho, como sucede en constituciones de otros países. Cuando me dicen qué significa el Ministerio de Medio Ambiente, digo que no lo reduzcamos a una mera redistribución; no, se trata de que el Estado uruguayo ahora pasa a ser un Estado ambiental de derecho con todo lo que eso implica”, comentó.

Anabela Aldaz, abogada especializada en Derecho Ambiental del estudio Guyer y Regules y asesora legal de la Sociedad de Productores Forestales (SPF), indicó a Forestal que “el hecho de que se le dé rango ministerial a la parte ambiental es una manera de jerarquizar el tema, darle mayor relevancia. Es interesante, tomando en cuenta los tiempos que corren, cuando los temas ambientales están cada vez más presentes en todos los aspectos, no solo en los agronegocios sino en todos los que hacen a la economía de un país”.

Respecto al impacto de esta nueva cartera en el sector forestal, Aldaz dijo que la industria “viene encarando el tema ambiental como una de sus variables principales a la hora de planear la estrategia de los negocios forestales en el país”, y que la creación de un ministerio “va en línea con el fortalecimiento de estas estrategias, con la incorporación de mejor tecnología y de certificaciones internacionales”. También opinó que no va a ser un shock para los productores forestales ya que, si se pone la mira en la técnica internacional, los profesionales del rubro vienen incorporando esas prácticas de forma voluntaria desde hace algún tiempo. LAS

INTERROGANTES Y LAS DUDAS

 Más allá de la conformidad con la decisión del nacimiento de este ministerio, existen algunas dudas sobre aspectos específicos. Nelson Ledesma, representante de Forestal Atlántico Sur y secretario de la SPF, dijo a Forestal que entiende que lo relevante no es si Medio Ambiente tendrá un ministerio propio o una dirección como sucede hoy en día, sino que considera que lo que falta es una estrategia de política ambiental a nivel de país.

“Por suerte, el medioambiente está tomando una consideración mayor a nivel mundial. Es importante que el país defina una estrategia ambiental: qué se quiere cuidar, por qué, cómo, qué sentido tiene cuidar tal o cual cosa y quién asuimirá ese costo. La estrategia tiene que ser una política de Estado, por la que el país defina hacia dónde quiere ir en el tema ambiental y cuáles son los intereses a proteger”, comentó Ledesma.

El secretario de la SPF consideró que genera cierto optimismo ver que en la LUC se establece que “el Poder Ejecutivo fijará la política nacional de medioambiente y agua y las ejecutará a través del ministerio que se crea”, porque “la política ambiental actual no está clara”. A modo de ejemplo, describió que el sector forestal debe presentar sus proyectos ante la Dirección General Forestal (DGF) del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca y ante la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama) del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, y que estas, a veces, tienen visiones distintas una de la otra, así como pueden tener otra diferente las intendencias.

Ricardo Gorosito, Anabela Aldaz y Nelson Ledesma.

Otro de los temas que generaron más comentarios fue que la Dirección de Ordenamiento Territorial seguiría siendo parte del Ministerio de Vivienda, y quedaría totalmente separada de Medio Ambiente. En este punto, los tres consultados coincidieron en que sería más adecuado que Vivienda conservara la parte de Ordenamiento Territorial que refiere a la planificación urbana, y que la sección que implica el desarrollo sostenible se mudara a la nueva cartera.

“Que quede en Vivienda todo este complejo de normas y con ese universo tan amplio es un error. Sí tendría que quedar asociado a la parte urbanística porque es lo que tiene que ver con la planificación de las ciudades y los entornos urbanos, más vinculado a la vivienda. Eso creo que es razonable, pero debería, a mi juicio, haber una división del tema para poder entenderlo con todo su alcance, pero desde las dos miradas: la de Vivienda, que apunta más a lo micro, y la de Medio Ambiente, que hace más a la actuación nacional del ordenamiento”, expresó Aldaz. Gorosito complementó que “el Ordenamiento Territorial es esencialmente el gran instrumento de protección ambiental, entonces, de ninguna manera podría ser lógico que el Ministerio de Medio Ambiente estuviera por un lado y el de planificación territorial por otro”.

LOS POSIBLES CAMBIOS EN EL SECTOR

Aldaz, por su parte, habló de que sería positivo que desde antes que el nuevo ministerio comenzara a trabajar puedan unirse las miradas técnicas de la Administración Central y de los productores, “porque son complementarias y muchas veces solamente con trabajo en conjunto se puede ver o entender hacia dónde va una línea de gobierno o el interés de un productor forestal”.

La abogada también señaló que un grupo de juristas entregó un documento al nuevo gobierno con aspectos que consideraban pertinente revisar sobre el nuevo ministerio, entre los que se encontraba la visión de que Ordenamiento Territorial no quedara exclusivamente en la órbita de Vivienda. Aldaz indicó que el Partido Nacional realizó una actividad con el senador Gerardo Amarilla (abogado con magíster en Derecho Ambiental de la Universidad Internacional de Andalucía) y otros actores de distintos grupos políticos y se mostraron de acuerdo con los planteos realizados.

Respecto del impacto posible que el nuevo ministerio podría tener directamente en el sector forestal, Nelson Ledesma dijo que creen que no provocará cambios, en un principio, debido a que la industria y el sector forestal “están sumamente regulados y controlados”, y cerca del 80% se encuentra certificada por alguna de las normas internacionales. “Tenemos una modalidad de producción que asegura la sostenibilidad en los tres pilares fundamentales que definen este aspecto en una producción: la parte social, la ambiental y la económica. Por lo cual consideramos que la creación de un nuevo ministerio no nos implicará ningún cambio en la forma de trabajar y producir”, añadió.

Aldaz dijo que el rango ministerial para Medio Ambiente “es una manera de jerarquizar el tema”

También, el secretario de la SPF dijo que será importante que este nuevo ministerio valore los aportes que los bosques hacen al ambiente, y que no haya prejuicios infundados sobre la producción forestal. “La potestad que el nuevo ministerio tenga en ese sentido sí me preocupa, por eso la estrategia tiene que estar sumamente alineada con todos los medios de producción, instituciones y técnicos. Con una política ambiental claramente definida y consensuada por todos los actores, Dinama podrá ejercer su función y velar por el cuidado del ambiente, aplicando reglas claras, sin discrecionalidad, y dando garantías a todas las partes.”, agregó.

PARA MUCHOS, INSOSTENIBLE

Un caso que generó polémica en los últimos meses en el sentido de la falta de trabajo en común fue la ampliación del área protegida en la Quebrada de los Cuervos en el departamento de Treinta y Tres, cuando los vecinos y la Intendencia se oponían a la medida. Ricardo Gorosito, que asesoró a la intendencia departamental, dijo que “construir el desarrollo sostenible es manejar una tensión muy fuerte y siempre presente entre crecimiento económico y conservación ambiental”, y que “eso requiere una actuación muy prolija de contemplar ambos polos de esa contradicción”.

Gorosito explicó que, en este caso, el proyecto preveía no solo actuar en el área núcleo establecida en el decreto de creación del Área Protegida, sino una serie de otras actividades económicas, y que para hacer una modificación se debía cumplir con la coordinación de las actuaciones estatales, además de existir una planificación que respete la legislación de Ordenamiento Territorial. “Se violentó esto porque la ley de Ordenamiento Territorial es de 2008, y la del Sistema Nacional de Áreas Protegidas es de 2000. En el año 2000 esa ley, que tiene un alto impacto territorial, no estaba incluida dentro del Sistema Nacional de Ordenamiento Territorial porque no existía, se creó en 2008. Eso requiere un proceso de actuación coordinada del Estado y del gobierno departamental, y en este caso ni hubo eso ni participación del público. Por lo tanto, el proceso cumplido desde mi punto de vista es ilegítimo”, indicó.

Nelson Ledesma compartió esta visión. “El aumento del área en la Quebrada de los Cuervos asusta por cómo fue realizado. Primero, estuvo fuera de todas las normas legales y jurídicas. El texto del proyecto tiene un montón de incongruencias, contradicciones y falacias desde el punto de vista técnico. Es insostenible que con todas esas críticas que se hicieron desde el punto de vista técnico, más todo el clima negativo multitudinario que tuvieron, igual tomaron la decisión de ampliar el área sin haber considerado la opinión de todas las partes interesadas”, comentó. Ledesma recordó que gran parte de la producción del país es agropecuaria, por lo que más importante que la existencia de un nuevo ministerio es atender a que no se repitan casos como este, en los que “se ponen ciertas restricciones ambientales que no tienen razón de ser”.

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10 junio, 2020